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Historias de cine

Santos Zunzunegui

Tabakalera | Cine - Sala 1

01/12/2018 - 19:00

  • Conferencia
  • Proyección

Participantes:

Santos Zunzunegui

Idiomas:

Español

Precio:

3,5 €

16 de noviembre, viernes

19:00. Presentación a cargo de Santos Zunzunegui

20:00. La venganza de los 47 ronin (Kenji Mizoguchi, Japón, 1941-1942, 241 min.)

Parte 1ª

“Han pasado 80 años tras la instalación de los Shogun (gobernante de facto en el que el emperador delegaba todo su poder) Tokugawa en Edo. El gobierno ha puesto coto al poder de los señores feudales. La paz civil reina, los samurai están sin empleo. El Shogun Tokugawa Tsunayosi ocupa el poder. Es el 14 de Marzo de 1701, año catorce de la era Genroku”.

En el palacio del Shogun se prepara la recepción de dos delegados del emperador. La supervisión del ceremonial se encarga al daimyo (señor feudal) Asano Takumino Kami. El cual, desconfiando de sus capacidades, decide aconsejarse con un cortesano experto, Kozukenosuke Kira, que solía aceptar estos encargos para incrementar su peculio. Pero ante la negativa de Asano de remunerar los servicios de Kira, este le aconsejó deliberadamente mal, insultándole numerosas veces a lo largo de los complejos preparativos. Dominado por la ira, Asano desenvainó su katana (algo estrictamente prohibido por el protocolo reinante en el interior del palacio del Shogun) y atacó a Kira sin conseguir otra cosa que herirle levemente.

El castigo impuesto a Asano fue el seppuku (suicidio ritual por desentrañamiento). Además, su clan fue abolido, sus bienes expropiados y sus vasallos, muchos de ellos samurai, reducidos a la condición de ronin (samurai sin amo). El clan recibe la noticia con indignación. Reunidos en torno al chambelán Koranosuke Oishi, estudian las distintas opciones que se abren ante ellos. Convencidos por Oishi, los vasallos aceptan abandonar el castillo de Ako sin oponer resistencia. Pero la verdadera intención de Oishi era otra: vengar a su amo, ajusticiando al felón Kira. Tras reunir a sus fieles, Oishi les exigió que firmaran con su sangre la plena disponibilidad a sus deseos y que mientras él no se lo indicase llevaran una vida discreta para hacer que Kira relajara sus defensas. El propio Oishi se embarcará en una vida licenciosa, arrastrándose borracho (“bebiendo un sake amargo”) por lupanares y casas de té y siendo objeto de la repulsa de todos aquellos que pensaban que había sido incapaz de honrar los deberes que le vinculaban con su señor muerto. Cuando termina la primera parte, Oishi afronta uno de los momentos más difíciles de su vida: su mujer le exige el divorcio y abandona la casa familiar llevándose a sus dos hijos pequeños. Solo permanece junto al chambelán, su hijo mayor de apenas 16 años, joven samurai que ha sido puesto en antecedentes del plan por su padre y ha aceptado formar parte del grupo de 47 fieles que esperan pacientemente su oportunidad.

Parte 2ª

Cuando Oishi recibe la definitiva confirmación de que la restauración del clan Asano por el Shogun es impensable. Tomará la decisión definitiva: partirá para Edo y reunirá a sus 46 fieles para asaltar, por fin, la vivienda de Kira. Han pasado casi dos años desde el “incidente” que ha sido el detonante de la historia.

14 de Diciembre de 1702 (aniversario del seppuku de Asano). Residencia de los Miyoyi padres de Lady Asano en Edo. Oishi pide audiencia para ver a la viuda de su antiguo señor. Solicita permiso para visitar la tumba del Señor Asano y rendirle homenaje. Lady Asano deniega su petición y le reprocha que la venganza que espera siga sin cumplirse. Oishi parte sin revelar su secreto. Esa noche, Lady Asano no puede conciliar el sueño. Su dama de compañía le indica que Oishi al partir le ha confiado un pequeño paquete. Descubren que contiene, exquisitamente contabilizados, todos los gastos que el chambelán y los ronin han realizado desde el seppuku de su señor. Las dos mujeres comprenden, entonces, el sentido de la visita de Oishi. En ese momento se anuncia la llegada de hombre vestido con extrañas ropas. Es portador de un rollo de pergamino cuya lectura revela que la venganza se ha cumplido al fin: Esa misma noche el chambelán al frente de los 47 ronin ha asaltado la mansión de Kira, lo ha ajusticiado y, después ha depositado su cabeza ante la tumba de su señor. Para entregarse de inmediato a las autoridades ya que, dirá: “Debemos respetar al Shogun y las leyes de este país. Debemos aguardar el juicio de las autoridades para mostrar la constancia de la ética del samurai”.

Los 47 ronin son confinados a la espera de la sentencia. Durante su detención ocupan su tiempo con danzas rituales, escuchando el canto de los pájaros o tocando la flauta. Un día, Den’emom, chambelán del señor Hokosawa pide a Oishi que reciba a un joven que aspirando a ser samurai quería impregnarse de sus valores. Enseguida, Oishi descubre que está ante una mujer travestida. Una joven, Omino, que había sido requerida de amores por uno de sus hombres, Juroza, cuando este espiaba la mansión de Kira. Desparecido de improviso el muchacho, el desconsuelo abate a la joven y a su familia, tanto más cuanto descubren que el nombre del joven figura en la lista de los 47 asaltantes de la casa de Kira. Ahora solo desea conocer si las palabras de Jurozo hacia ella fueron verdaderas. Aunque en un primer momento Oishi no quiere acceder al encuentro de los amantes para no poner en crisis la determinación de morir del joven ronin, acaba accediendo a ello a fin de que la muchacha pueda conocer “la verdad de un engaño”. Cincuenta días después, los enviados del Shogun notifican la sentencia a los detenidos. La condena es la muerte pero se autoriza a los 47 para que practiquen el seppuku, evitando así la humillación de los samurai. De manera extraoficial el oficial que les comunica la decisión de la justicia les hace saber la abolición del clan Kira.

Oishi y sus hombres se dirigen vestidos con los kimonos blancos de ceremonia al lugar donde tendrá lugar el ritual del desentrañamiento. Por el camino se encuentran con una moribunda Omino que también se ha practicado el seppuku para seguir los pasos de su amado Juroza y mostrar su “lealtad intacta”. Se oye la llamada que reclama la presencia en el espacio ceremonial de la muerte, uno a uno, de los 47 ronin. El último en ser llamado es Oishi que afronta con una sonrisa en los labios su destino.

Santos Zunzunegui

Bibliografía recomendada:

 

A) Literatura en torno al affaire Chûsingura:
Borges, J.L., “El incivil maestro de ceremonias Kotsuké no Suké”, en Historia
universal de la infamia (1935), incluido en Obras completas 1923-1949, Barcelona,
Emecé Editores, 1989, págs. 320-323.

Shunsui, T., 47 Ronin. La historia de los leales samurais de Ako (1880); incluye
Palacios, J., “Sangre, honor y lágrimas. El largo viaje de los 47 Ronin: de la historia
a Hollywood”, Gijón, Ediciones Satori, 2014.

Richardson, M. y Sakai,S., 47 Ronin, Barcelona, Planeta DeAgostini, 2014.

B) Escritos en torno a Mizoguchi Kenji y al filme:
Bonitzer, P., “Violence et latéralité”, Cahiers du Cinéma, nº319, 1981, págs. 27-34.

Bosch, I. (Llinás, F.), “Esa silla vacía o el plano secuencia en Mizoguchi”, revista
Contracampo, nº 19, 1981, págs. 24-27.

Burch, N., “Mizoguchi Kenji”, en To the Distant Observer. Form and Meaning in the
Japanese Cinema, Londres, Scolar Press, 1979, págs. 217-246.

Burch, N., “¿Un cine refractario?”, en Itinerarios. La educación de un soñador del
cine (edición de S. Zunzunegui), Bilbao, Certamen de Cine Documental y
Cortometraje/Caja de Ahorros Vizcaina, 1985, págs. 140-161.

Erice, V., “Itinerario de Kenji Mizoguchi”, Nuestro Cine, nº 37, 1965, págs. 15-28.

Filippelli, R. “A propósito de Mizoguchi”, en El plano justo. Cine moderno: de Ozu
a Godard, Buenos Aires, Santiago Arcos Editor, 2008, págs. 168-181.

Quintana, A., Kenji Mizoguchi, Madrid, Cátedra, 1993.

Simsolo, N., Kenji Mizoguchi, Madrid, Cahiers du Cinéma/El País, 2008.

Tomasi, D.., Mizoguchi Kenji, Milán, Il Castoro, 1998.

VV. AA., Kenji Mizoguchi, Madrid, Filmoteca Nacional de España/25 Semana
Internacional de Cine de Valladolid, s/f.

VV. AA., Mizoguchi, París, Cahiers du Cinéma-Hors Série, 1979.

VV. AA., Kenji Mizoguchi, revista Nosferatu, nº 29, San Sebastián, Donostia Kultura,
1989.

Zunzunegui, S., “Elogio de la modulación. La poética del plano sostenido en
Mizoguchi Kenji”, en Nosferatu, nº 29, San Sebastián, Donostia Kultura, 1989, págs.
69-75.

Zunzunegui, S., “Declinazione della bellezza. La tradizione giaponese:
dall’emakimono allo Scroll-shot”, en Bellezza e tristezza. Il cinema di Mizoguchi Kenji,
Milán, Il Castoro, 2009, págs. 41-53.

 

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