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Historias de cine

Santos Zunzunegui

Tabakalera | Cine - Sala 1

28/06/2019 - 18:00

  • Conferencia
  • Proyección

Participantes:

Santos Zunzunegui

Idiomas:

Español

Precio:

3,5 €

28 de junio, viernes

18:00. Presentación a cargo de Santos Zunzunegui

19:00. Histoire(s) du cinéma (Jean-Luc Godard, Francia, 1999, 268 min.)

 

SINOPSIS DE HISTOIRE(S) DU CINÉMA, JEAN-LUC GODARD, 1988-1998*

Introducción a una verdadera historia del cine. La única, la verdadera.

Hoc opus, hic labor est (Esta es la obra, aquí está el trabajo)

 

1a TODAS LAS HISTORIAS

Historia del cine con una S.

Todas las historias que habrá, que ha habido.

Contar, por ejemplo, todas las historias de los filmes que no se han hecho antes que las de los otros que se pueden ver en la televisión.

No mostrar todas las facetas de las cosas. Guárdate un margen de indefinición.

El cine sustituye nuestra mirada por un mundo que se acuerda con nuestros deseos.

Que cada ojo negocie por si mismo.

El poder de Hollywood: Trade follow films. A film is a girl and a gun.

Historia del cine, actualidad de la historia, historia de las actualidades.

Imágenes y sonidos como gentes que se conocen en el camino y ya no se pueden separar.

Y si la muerte de Puig y de Negus, del capitán de Boïeldieu, la muerte del conejito han sido inaudibles es porque la vida no ha devuelto a las películas lo que ella les había robado. Y porque el olvido del exterminio forma parte del exterminio.

 

1b UNA HISTORIA SOLA

Lo que ha pasado por el cine y ha conservado su marca no puede entrar en ningún otro lugar. Por otra parte, para mí, en primer lugar la mía, mi historia y qué es lo que yo tengo que hacer con todo esto, toda esta claridad, toda esta oscuridad. A veces durante la tarde alguien murmura en mi habitación. Apago la televisión y el murmullo continúa. ¿Se trata del viento [Gone with the Wind – Écrit sur du vent] o son mis antepasados? Historia de la soledad. Soledad de la historia.

El cine proyectaba y los hombres han visto que el mundo estaba allí. Un mundo todavía casi sin historia pero un mundo que relata con el fin de instalar, en lugar de la incertidumbre, la idea y la sensación: las dos grandes ideas han sido el sexo y la muerte. Historias de belleza, en suma la belleza y el maquillaje. En el fondo el cine no forma parte ni de la industria de la comunicación ni de la del espectáculo sino de la de los cosméticos, de la industria de las máscaras que es solo una pequeña sucursal de la de las mentiras.

El cine, como el cristianismo, no se funda sobre una verdad histórica. Nos da un relato, una historia y nos dice ahora: cree. No te pide que concedas a este relato, a esta historia, la fe que conviene a la historia, sino te pide que creas en lo que sucede (…), dale un lugar distinto en tu vida.

Todo esto para decir que el cine no ha sido nunca un arte, ni mucho menos una técnica, sino un misterio.

 

2a SOLO EL CINE

Llevar a cabo una descripción precisa de lo que no ha tenido lugar, ese es el trabajo del historiador.

La nouvelle vague es, quizás, la única generación que se ha encontrado al mismo tiempo en medio del siglo y quizás del cine.

El cine, mi idea que ahora puedo expresar, es que era la única manera de hacer, de relatar, de darme cuenta de que tenía una historia en tanto que yo. Si no hubiera existido el cine yo no habría sabido que tengo una historia.

Solo los franceses han hecho historia [del arte, del cine]. Dudaban de estar en una historia y han querido saber qué clase de historia era esa. La suya en la grande. La grande en la suya. Por ejemplo, para mí, la gran historia es la historia del cine. Es más grande que las otras porque se proyecta.

El cine permite a Orfeo volver la mirada atrás sin matar a Eurídice.

 

2b Belleza fatal

Todas estas historias que están en mí ahora, ¿cómo contarlas? ¿mostrarlas quizás?

Solo la mano que borra puede escribir.

La invención del guión es la historia de un pequeño contable de la mafia: había que poner orden en el desorden de los hallazgos de Mack Sennett, de Friedrich Murnau y Karl Freund.

Y el plano americano, el encuadre a la altura de la cintura, era así por el revólver, es decir por el sexo del hombre ya que todas las mujeres estaban encuadradas a la altura del pecho.

Los filmes son mercancías y hay que quemar los filmes. Yo le había dicho a [Henri] Langlois, “¡atención! Con el fuego interior, materia y memoria, el arte es como el incendio: nace de lo que quema”.

Antes decía ni un arte, ni una técnica sino un misterio y para resolverlo una sencilla poción mágica para iluminar también nuestra linterna mágica, ¿o no? La historia del cine está ligada, en primer lugar, a la de la medicina: los cuerpos torturados de Eisenstein antes que a Caravaggio o a El Greco remiten a las primeras disecciones de Vesalio.

Miseria y esplendor del cine.

 

3a La moneda del absoluto

¿Qué es el cine? Nada

¿Qué quiere? Todo

¿Qué puede? Algo

Estaba solo perdido, como se dice, en mis pensamientos. Tenía un libro en las manos (Manet de George Bataille): todas las mujeres de Manet parecen decir “sé en que estás pensando”, sin duda porque hasta este pintor (lo sabía gracias a Malraux) la realidad interior permanecía más sutil que el cosmos. (…) Con Manet el mundo interior se ha reunido con el cosmos y comienza la pintura moderna, es decir el cinematógrafo. Es decir, formas que se encaminan hacia la palabra. Más exactamente, una forma que piensa. Que el cine haya sido hecho para pensar se olvidará muy rápido, pero esta es otra historia.

Que la poesía sea antes que nada resistencia, Ossip Mandelstam lo sabía evidentemente, pero hoy está de moda olvidar a los rusos. (…) Todo esto para decir que entre 1940 y 1945 no ha habido filmes de resistencia, ni a derecha ni a izquierda, aquí y allá.  Pero el único filme que resitió a la ocupación del cinema por América, a una cierta uniformización del cinema, fue una película italiana (…) Roma ciudad abierta, un filme realizado, por una vez, por gentes sin uniforme. Los rusos han hecho filmes de martirio, los americanos han hecho filmes publicitarios, los ingleses lo que hacen siempre en el cine, nada, Alemania no tenía cinematografía y los franceses han rodado Sylvie et le fantôme, los polacos dos películas de expiación (La pasajera y La última etapa) y un filme de recuerdos (Kanal) para acabar acogiendo a Spielberg cuando “esto nunca más” se ha convertido en “siempre esto”.

Un pensamiento que forma una forma que piensa.

 

3b Una ola nueva

Lo que se quería hacer era tener el derecho de filmar a chicos y chicas en un mundo real y que al hacerlo ellos se asombraran de ser ellos mismos en el mundo.

Igualdad y fraternidad entre lo real y la ficción.

La identidad del cine, la identidad de la nouvelle vague: una tarde fuimos a la casa [la Cinémathèque Française] de Henri Langlois y la luz se hizo. (…) Sucedía que nosotros conocíamos el cine a través de Canudo o Delluc, pero sin haberlo visto nunca y este cine no tenía nada que ver con el cine de los sábados porque estas películas eran para todo el mundo y las que mostraba Langlois eran para nosotros, solo para nosotros porque el cinema verdadero es el que no puede verse y ese era el que estaba allí. (…) Ese era nuestro cine y Langlois nos lo confirmo: la imagen pertenece al orden de la redención. Pero atención, redención de lo real (…) y el hombre de la Avenida de Messine nos hizo el regalo de ese pasado metamorfoseado en presente, en plena guerra de Indochina, en plena guerra de Argelia. Y cuando proyectó L’espoir [Sierra de Teruel] por vez primera no fue la guerra de España lo que nos sobresaltó sino la fraternidad de las metáforas.

Al menos usted conoció a Becker, Rossellini, Melville, Franju, Jacques Demy, Truffaut. Si, eran mis amigos.

 

4a El control del universo

Unos piensan, dicen, y otros hacen. Pero la condición verdadera del hombre es pensar con sus manos.

El amor es el colmo del espíritu y el amor del prójimo es un acto, es decir una mano tendida.

Introducción al método de Alfred Hitchcock: Se ha olvidado por qué Joan Fontaine se inclina al borde del acantilado y qué iba a hacer en Holanda Joel Mc Crea. Se ha olvidado por qué Montgomery Clift guarda un silencio eterno y por qué Janet Leigh se detiene en el Bates Motel (…) pero uno se acuerda de un bolso de mano, de un autocar en el desierto, de un vaso de leche, de las aspas de un molino, de un peine. Se acuerda de una fila de botellas, de una partitura musical, de un manojo de llaves, porque a través de ellos Alfred Hitchcock triunfó dónde fracasaron Alejandro, Julio César, Napoleón: tomar el control del universo. (…) Y si Alfred Hitchcock ha sido el único poeta maldito que ha tenido éxito es porque ha sido el más grande creador de formas del siglo XX y que son las formas las que nos dicen, finalmente, lo que hay en el fondo de las cosas. Es decir, ¿qué es el arte sino eso mediante lo que las formas se convierten en estilo? ¿Y qué es el estilo sino el hombre?

El cine ha sido el único arte que ha estado siempre presente en todo lo que miraba, el único que ha podido permitirse mezclar el barro con la luz de los ojos, introducir fuego en la ceniza, hacer brillar en una tela un rosa o un azul pálido tan fresco como una rosa (…) está allí cuando envejecemos y miramos fijamente hacia la noche que se acerca y estará allí cuando hayamos muerto.

 

4b Los signos entre nosotros

Solo, solo, solo.

Solo el cine. Los signos entre nosotros.

En la escuela de los tiranos. Odisea de la utopía. Monopolio del sufrimiento. Cruzada sin cruz. Dolor de la revolución.

Lo que me gusta en el cine es una saturación de signos magníficos que se bañan en la luz de su ausencia de explicación.

Esto no se dice, esto se escribe, Flaubert, No Pushkin, Flaubert, Dostoievsky. Esto se compone, Gershwin, Mozart. Esto se pinta, Cezanne, Vermeer. Esto se registra, Antonioni, Vigo.

Había una novela de Ramuz que contaba que un día llegó a un pueblo un vendedor ambulante que se hizo amigo de todo el mundo porque sabía contar una y mil historias. Y he aquí que estalló una tormenta que duró días y días y entonces el vendedor contó que llegaba el fin del mundo. Pero el sol salió de nuevo y los habitantes del pueblo expulsaron al pobre vendedor. Este vendedor ambulante era el cine.

Si, pero la historia ¿qué es en el fondo? En el fondo, fondo. Malraux: sentíamos todos que la apuesta pertenecía a un territorio más oscuro que el territorio político. Braudel: qué se mida la multitud de los que niegan su miseria. El número de corazones que quieren ser ellos mismos, vivir su vida pese a todo. Como si nuestra vida fuera nuestra. Como si estuviese a nuestra disposición. Y esta maldita frase de Cioran: nada de lo que sabemos nos exime de la expiación. Pagamos caro, tarde o temprano, cualquier coraje del pensamiento o indiscreción del espíritu. Y el joven Péguy: ¡Ah, la historia! Una sombría fidelidad hacia las cosas desaparecidas. ¿Qué es lo que pasa siempre, amigo? Cae la tarde. Terminan las vacaciones. Me hace falta un día para hacer la historia de un segundo. Un año para hacer la historia de un minuto. Una vida para hacer la de una hora. Y una eternidad para la de un día. Se puede hacer cualquier cosa, excepto la historia de lo que uno ha hecho.

El más humilde de los instantes posee un ilustre pasado.

Si un hombre, si un hombre atravesara el Paraíso en sueños y recibiera una flor como prueba de su paso y en su despertar encontrara esa flor en sus manos, ¿qué decir, entonces? Yo era ese hombre.

 

* Esta no es una sinopsis en el sentido habitual del término. Todos los textos incluidas en la misma provienen bien de la banda de imágenes, bien de la banda sonora de las Historia(s) del cine de Jean-Luc Godard.

Santos Zunzunegui