Newsletter

, su suscripción ha sido tramitada.

Elías Querejeta Zine Eskola es un centro internacional de pensamiento, investigación, práctica experimental e innovación pedagógica en torno al pasado, al presente y al futuro del cine

Creada y financiada por Diputación Foral de Gipuzkoa, EQZE nace en 2017 con un espíritu apasionado y regenerador: su fin último no es formar cuadros técnicos siguiendo los modelos formativos tradicionales y estandarizados, sino estimular la emergencia de cineastas con una mirada integral del cine y capaces de generar realidades cinematográficas (laborales, conceptuales, creativas, profesionales) nuevas.

EQZE toma forma a partir de los campos de conocimiento de los tres agentes que participan en su conceptualización: Filmoteca Vasca,  Festival de San Sebastián y el proyecto cultural de Tabakalera. Tiene su sede en Tabakalera Centro Internacional de Cultura Contemporánea, donde están también ubicadas estas instituciones.

Las instituciones implicadas en el desarrollo de la Escuela no son instituciones docentes sino cinematográficas. De ahí que la que promueven sea también, y esencialmente, un proyecto cinematográfico: una idea cinematográfica que encuentra su forma como proyecto pedagógico. Este es el motivo por el que la EQZE no tiene un abanico de ofertas formativas, sino un único proyecto pedagógico, formado por tres programas de postgrado: Archivo, Comisariado y Creación.

La singularidad de su origen y ubicación, de su idea del cine y de su proyecto docente lo convierten en un centro excepcional a nivel internacional. Aspira a ser, además, un laboratorio estético y profesional del cine vasco.


1

La formación especializada ha conducido con frecuencia a cierta clase de neutralidad en la enseñanza del cine, en la que sólo ha parecido importar la adecuación final del profesional a las demandas del mercado. En el extremo opuesto, esta es una escuela que aboga por una idea del cine apasionada e indiferenciada de la vida, con clara voluntad experimental y de reactivación social. 


2

EQZE tiene una visión unitaria del cine, en la que el oficio de proyectar no está alejado del de registrar imágenes, tal y como ocurría en los orígenes, cuando la misma cámara cumplía ambas funciones. Esta unidad de la cámara es la metáfora que mejor resume esa visión: queremos conjugar los tres tiempos del cine en una misma frase, disolver las categorías, los géneros, las disciplinas y las parcelaciones de los antiguos oficios.


3

Imaginamos un solo cine, sin géneros ni calificativos, pero a su vez contemplamos muchas formas de ser cineasta. Porque ser cineasta, a día de hoy, no consiste sólo en hacer imágenes sino también en hacerlas visibles: las que existieron, las que ya existen, las que existirán.


4

Nuestra idea de cine está alejada de la estricta urgencia de “hacer películas” y se abre, más bien, a la necesidad de “hacer cine”: pensar, tocar, preservar, restaurar, imaginar, oler, rever, programar, recordar, guardar, proyectar... Sí, proyectar cine en todos los sentidos: imaginar las películas que están por hacer, pero pensar también en el futuro y en el presente de las que ya existen.


5

En EQZE entendemos que la pretensión de formar cineastas debe ser objeto de reflexión y cuestionamiento constantes. De hecho, la Escuela es, ella misma, la primera materialización de este espíritu crítico que la sustenta, porque está planteada como proyecto pedagógico abierto y en construcción permanente. Creemos en una escuela que se aventure en el complejo y permanente arte de la búsqueda (teórica, emocional, experimental, práctica) comenzando por sí misma. 


6

El proyecto formativo está destinado a quienes en el futuro crearán, investigarán y comisariarán el cine. Sus tres itinerarios son postgrados inmersivos en los que se combina constantemente la docencia, la práctica experimental, los tránsitos profesionales y el desarrollo de proyectos personales. Uno de los elementos esenciales del proyecto pedagógico es la ruptura de las barreras (dentro y fuera de la institución cinematográfica) entre quienes supuestamente saben y quienes no, de tal manera que la ciudadanía se involucre activamente, a través de sesiones abiertas, en el debate formativo y creativo de la escuela misma.


7

EQZE procura una experiencia colectiva (de la comunidad académica pero también social), pero asimismo un viaje individual, a través del trazado de itinerarios individualizados por cada estudiante, y del desarrollo del proyecto personal. Una sola escuela, pero tantas docencias como alumnas y alumnos. Porque si cada persona es diferente, ¿por qué hacer una escuela igual para todas?


8

EQZE desarrolla una metodología pedagógica que combina la investigación, la vivencia apasionada del hecho fílmico, la práctica experimental y la disolución de las categorías verticales, entre lo profesional y lo amateur, y horizontales, entre el cine y otras disciplinas creativas.


9

Uno de los rasgos esenciales de nuestro modelo pedagógico es la no separación entre pensamiento y praxis cinematográfica, porque entendemos que hay una forma específica de pensar a través de la cámara. Como dice la máxima aristotélica, “para saber lo que tienes que hacer, hay que hacer lo que quieres saber”.


10

Las prácticas profesionales permean todo el año académico (basta subir o bajar unos peldaños para encontrarse con el espacio real de trabajo de Filmoteca, de Tabakalera o del Festival), convirtiéndose en oportunidades permanentes de tránsito de lo amateur a lo profesional, de la curiosidad a la experiencia. Nos gusta pensar que este tránsito no es sólo de ida, sino de ida y vuelta, y que, desde la Escuela, debe incorporarse a la vida de la cineasta o del cineasta del futuro como un hábito natural de oxigenación y reflexión.